martes, 6 de marzo de 2012

Los Gnomos y los duendes

Los Gnomos
Los gnomos o enanitos del bosque son los seres más sencillos entre los espíritus de la naturaleza. Sus cuerpos son burdos y de materia casi densa, integrados por el más denso de los cuatros éteres.

Viven en el interior de la corteza terrestre y dentro de las rocas, en colonias o en grupos; trabajan a la manera de los topos, construyendo galerías, cuevas o grutas y la materia física solida es para ellos su ambiente natural. Manipulan la materia mineral para armonizarla.


Los Duendes

Los Duendes son elementales que poseen gran habilidad para copiar las formas de los ambientes que los rodean.

Estos pequeños seres de la Tierra son una variedad de gnomos, aunque más inteligentes que ellos. Viven cerca del hombre, pues se sienten fuertemente atraídos por los hogares humanos, especialmente donde hay niños y animales domésticos, con quienes suelen jugar.


Aprovechan con frecuencia la electricidad estática de los hogares para realizar actividades tales como mover objetos, cerrar puertas con estrepito o imitar ruidos de teléfonos, timbres, de objetos que caen, silbidos, etc. No tienen malas intenciones; lo que hacen es dar fe de su presencia o intervención en las cosas del hogar.

Los duendes del hogar extraen también la energía que necesitan para provocar los fenómenos físicos de la infinita reserva que existe en los subplanos inferiores del plano astral, condensándola luego etéricamente hasta hacerla tan tangible como para poder producir fenómenos ambientales que pueden ser percibidos con la vista y el oído y a veces, hasta con el tacto.

Son seres amistosos. Los ruidos inoportunos que producen, asi como los movimientos variados y la caída de las cosas mas diversas, son solo indicciones de su presencia. No hay que temerles, sino acogerlos con cariño y rogarles mentalmente que tengan compostura cuando realizan sus travesuras. Forman parte del contexto familiar y deben hallar en nuestros hogares el aliciente de su propia evolución espiritual.